Te Guardo el Ruido
by Nerio Cruz · Latin › Reggaeton · Made with Suno · 0 plays
Style
Afro-Caribbean, rap, reggaeton
Prompt
Caribbean soul rap; close dry lead, warm room texture, late-night voice-note intimacy, minimal chorus doubles; 88 BPM, G minor, gentle dembow and hip-hop hybrid drums; round live bass with subtle sub support, warm Rhodes, quiet congas, muted guitar replies, Low-mid male Spanish voice, natural warm rasp, clear Caribbean diction and audible breaths; conversational rap verses, restrained rough melodic chorus in a narrow range, Voice immediately, hook within six seconds; two narrative verses, brief instrumental breath, stripped bridge, final chorus once, decisive natural chord decay; compact 64-bar arrangement, target 2:55
Lyrics
Escucha esto. Te guardo el ruido pa' cuando quieras volver: la lluvia encima del zinc, mami colando café. Te guardo el ruido, te lo mando al celular. Cuando se acabe el mensaje, quédate un ratito más. Son las seis aquí; tú vas saliendo del turno. Me mandas un «llegué» con un bostezo profundo. Grabo la marquesina, la radio del vecino; se mete una motora y me daña el estribillo. Lo intento otra vez; se escucha a mami al fondo: «Que llame el domingo, que le guardé mondongo». Me río, te lo envío sin cortarle esa parte; tú dices: «Esa voz sí que sabe regañarme». Te cuento que pintaron de amarillo el portón, que el perro sigue bravo con el mismo camión. Y dejo pa' después lo que no sé decir: que pongo dos tazas cuando hago café pa' mí. Te guardo el ruido pa' cuando quieras volver: la lluvia encima del zinc, mami colando café. Te guardo el ruido, te lo mando al celular. Cuando se acabe el mensaje, quédate un ratito más. Anoche respondiste: «No me mandes más fiesta; me alegra verlos juntos, pero a veces también pesa». Yo tenía otro video preparado pa' enviarte; lo cambié por un «te extraño», sin música de nadie. Me hablaste de la nieve que no sale en las postales, la que empujas de la puerta antes de irte a trabajar. Yo te hablé de aquel domingo que no quise ni salir; nos quedamos sin consejos, pero pude oírte reír. No hace falta que regreses para hablarme de verdad. Hoy te escucho la cocina. Deja el teléfono ahí, na' más. Te guardo el ruido pa' cuando quieras volver: la lluvia encima del zinc, mami colando café. Te guardo el ruido; mándame el tuyo también. Hoy no hace falta hablar tanto. Ya te escucho. ¿Tú me oyes bien? Sí... aquí estoy.